viernes, 17 de julio de 2026

El arte después de Darwin: múltiples orígenes y funciones de una necesidad humana

 

Bernabé Mallo

Doctor en Filosofía por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
Investigador en neurofilosofía, evolución humana y origen del arte. / PhD in Philosophy – University of the Basque Country (UPV/EHU)
Researcher in neurophilosophy, human evolution, and the origins of art.

Una reseña del libro de Winfried Menninghaus (2019): Aesthetics after Darwin: The Multiple Origins and Functions of the Arts


Introducción: más allá del "canto para el sexo"

¿Por qué los seres humanos dedicamos tiempo y energía a actividades que no parecen tener un valor utilitario inmediato? ¿Por qué pintamos, cantamos, bailamos o contamos historias? La pregunta por el origen y la función del arte ha sido una de las grandes cuestiones de la filosofía y, más recientemente, de la ciencia evolutiva.

Winfried Menninghaus, director del Departamento de Lengua y Literatura del Instituto Max Planck de Estética Empírica en Fráncfort, publicó en 2019 Aesthetics after Darwin: The Multiple Origins and Functions of the Arts (traducido al inglés por Alexandra Berlina), una obra que revisa críticamente las hipótesis evolutivas sobre el arte. El libro, que actualiza su versión original alemana de 2011, ofrece una síntesis lúcida de los debates actuales y propone un modelo novedoso para entender la emergencia de las artes en nuestra especie.

La tesis central de Menninghaus es que el arte no tiene un origen único ni una función exclusiva. Frente a las teorías que privilegian una explicación por encima de las demás —ya sea la selección sexual, la cooperación social o la autoformación—, el autor defiende que las artes humanas surgieron como el resultado de la confluencia de varios factores evolutivos independientes que se combinaron y transformaron mutuamente. La metáfora del "peacock's tale" (la cola del pavo real) que utiliza un reseñador es apropiada: el arte es un fenómeno tan complejo como el plumaje de este ave, y no puede reducirse a una única narrativa.

Desde la perspectiva de nuestra investigación sobre el modelo S/Y/C y la Filosofía Quirúrgica, el trabajo de Menninghaus ofrece herramientas conceptuales valiosas para entender el arte como un fenómeno biológico y simbólico, sin reducirlo ni a un mero instinto ni a una construcción cultural arbitraria (Mallo, 2023, 2025, 2026a, 2026b). Su enfoque pluralista resuena con nuestra tesis de que el arte es una expresión de la función única del sistema nervioso en sus tres dimensiones: supervivencia, símbolo y completitud.


Las tres funciones del arte según el debate evolutivo

Menninghaus identifica tres grandes hipótesis funcionales sobre el arte que han dominado el debate evolutivo y que, lejos de ser mutuamente excluyentes, pueden concebirse como aspectos diferentes de un mismo proceso. Examinemos cada una de ellas.

1. La selección sexual: competencia y elección estética

El punto de partida de Menninghaus es, naturalmente, Charles Darwin. En El origen del hombre (1871), Darwin propuso que la producción artística —en particular, el canto, la danza y la poesía— era un producto de la selección sexual, similar al plumaje vistoso de los pavos reales o al canto de las aves canoras. Los individuos que desarrollaban habilidades artísticas más llamativas tendrían más éxito en el cortejo y, por tanto, dejarían más descendencia.

Menninghaus dedica el primer capítulo a analizar este modelo, mostrando que la teoría darwiniana es mucho más rica y matizada de lo que a menudo se cree. Darwin no redujo el arte a una mera exhibición sexual; también reconoció el papel del "sentido de la belleza" como una capacidad humana fundamental, y se inspiró en la tradición de la retórica clásica y la estética filosófica (especialmente la alemana e inglesa) para formular sus ideas. El "canto para el sexo", en manos de Darwin, no era una explicación simplista, sino una hipótesis compleja que conectaba la biología con la cultura.

2. La cooperación social: arte como vínculo comunitario

La segunda gran hipótesis que Menninghaus examina es aquella que sitúa el origen del arte en la necesidad de cooperación social. Frente al modelo competitivo de Darwin, autores como John R. Krebs y Richard Dawkins han propuesto que el arte —o al menos sus precursores— podría haber evolucionado como una señal de cooperación y cohesión grupal.

El argumento es el siguiente: los seres humanos son animales sociales que dependen de la colaboración para sobrevivir. El arte, al crear experiencias compartidas, ritos colectivos y narrativas comunes, fortalecería los lazos del grupo, aumentaría la confianza y facilitaría la coordinación. Esta función social del arte es, quizás, la que ha recibido más atención en la antropología y la arqueología, y conecta con el papel del arte en la formación de identidades grupales y en la transmisión de valores culturales.

Menninghaus no se decanta exclusivamente por esta hipótesis, pero la valora como una alternativa legítima y complementaria a la selección sexual. Su análisis revela que las dos funciones —la competitiva y la cooperativa— pueden coexistir en diferentes contextos y, a menudo, están entrelazadas en las prácticas artísticas concretas.

3. La autoformación ontogenética: arte como transformación personal

La tercera hipótesis que Menninghaus considera es la del arte como herramienta de auto-transformación ontogenética. Esta perspectiva, más cercana a la tradición de la "educación estética" o "liberal education", enfatiza el papel del arte en el desarrollo individual, en la formación de la subjetividad y en la búsqueda de significado.

El arte no solo sería un medio de atraer parejas o de cohesionar grupos, sino también un espacio de exploración interior, de expresión emocional, de construcción de identidad. Esta función, aunque menos explorada en el marco evolutivo, es central para entender por qué las personas se dedican al arte a lo largo de su vida, más allá de su utilidad reproductiva o social. Menninghaus señala que esta dimensión no es incompatible con las anteriores; de hecho, podría ser su correlato subjetivo: la experiencia de transformación personal que acompaña a la creación y contemplación artística.


El modelo de "cooptación": una síntesis innovadora

La contribución más original de Menninghaus es su modelo de "cooptación" (cooptation model) para explicar el origen múltiple de las artes humanas . Frente a la idea de que el arte es una adaptación específica para una función concreta, Menninghaus propone que surgió como una nueva variante de comportamiento cuando tres adaptaciones antiguas y en gran medida independientes se unieron y fueron transformadas por las capacidades humanas de cognición simbólica y lenguaje .

Estas tres adaptaciones serían:

  1. Los sesgos sensoriales y de selección sexual relacionados con la belleza visual y auditiva (el "sentido de la belleza" que mencionaba Darwin).

  2. El comportamiento de juego (play behavior), que en muchas especies sirve para explorar, practicar habilidades y desarrollar la creatividad.

  3. La tecnología, entendida como la capacidad de fabricar y usar herramientas, que amplió el repertorio de posibilidades materiales para la expresión artística.

Estas tres capacidades, que evolucionaron por razones independientes (la selección sexual, el desarrollo cognitivo y la supervivencia práctica), se fusionaron en los seres humanos gracias a la emergencia del lenguaje y el pensamiento simbólico. La confluencia de estos factores dio lugar a comportamientos que antes no existían: pintar figuras en las paredes de una cueva, esculpir estatuillas, componer canciones, tejer narrativas.

Menninghaus acuña el término "cooptación" (en lugar de "exaptación", el término más común acuñado por Gould y Vrba) para enfatizar que estas capacidades no fueron simplemente "recicladas" para una nueva función, sino que se transformaron radicalmente al entrar en contacto con la cognición simbólica . El arte no es un subproducto de la selección sexual ni un mero instrumento de cohesión social; es el resultado de una reconfiguración sistémica de varias capacidades preexistentes.


Conexión con la investigación sobre el origen del arte (S/Y/C)

El modelo de Menninghaus resuena profundamente con la investigación que venimos desarrollando sobre el modelo S/Y/C del funcionamiento neuronal y la Ley de coherencia biológica (Mallo, 2023, 2025, 2026a, 2026b). Su enfoque pluralista y su énfasis en la confluencia de factores diversos encuentra un eco en nuestra tesis de que el arte es una expresión de la función única del sistema nervioso, que se manifiesta en tres dimensiones inseparables.

La dimensión S (Supervivencia) se corresponde con la función adaptativa del arte que Menninghaus explora a través de la selección sexual y la cooperación social. El arte, en su origen, no es un lujo desinteresado; está enraizado en necesidades biológicas: atraer parejas, fortalecer vínculos, mejorar la cohesión del grupo. Incluso el comportamiento de juego y la tecnología, que Menninghaus identifica como precursores del arte, sirven en última instancia a la supervivencia, al desarrollo de habilidades y a la adaptación al entorno.

La dimensión Y (Symbolon) es central para entender la transformación que Menninghaus describe. La capacidad simbólica —el lenguaje, la cognición simbólica— es el catalizador que convierte los sesgos sensoriales, el juego y la tecnología en arte propiamente humano. El symbolon no es solo una representación, sino un acto de reconocimiento mediante códigos compartidos. Cuando el arte se convierte en símbolo, trasciende su función biológica inmediata para convertirse en un vehículo de significado, de comunicación de experiencias, de construcción de mundos. Menninghaus, aunque no usa este término, describe precisamente este salto cualitativo.

La dimensión C (Completitud) apunta a la necesidad humana de totalidad, de integrar las partes en un todo coherente. El arte, en su función de autoformación ontogenética, satisface esa necesidad: la obra de arte ofrece una totalidad cerrada, un mundo simbólico completo que ordena la experiencia. Esta función, que Menninghaus identifica como una de las tres hipótesis funcionales, conecta con la pulsión más profunda del sistema nervioso hacia la coherencia y el significado.

La Filosofía Quirúrgica nos invita a aplicar un corte analítico preciso al modelo de Menninghaus. No se trata de elegir entre las distintas funciones del arte —selección sexual, cooperación, autoformación—, sino de distinguir niveles. Cada una de estas funciones opera en un nivel diferente: el biológico, el social, el psicológico. El arte las integra a todas porque la función única del sistema nervioso (S/Y/C) se despliega en todos esos niveles de manera simultánea. Menninghaus acierta al rechazar el monolitismo funcional; nuestra tesis ofrece un fundamento para entender por qué las funciones son múltiples sin ser contradictorias.


Implicaciones para la investigación sobre el origen del arte

El libro de Menninghaus tiene implicaciones profundas para la investigación sobre el origen del arte en la especie Homo. En primer lugar, nos recuerda que el arte no tiene un punto de partida único. La evidencia arqueológica sugiere que diferentes prácticas artísticas —el adorno corporal, la pintura rupestre, la música— pueden haber surgido en momentos distintos y por razones diversas. No hay un "momento cero" del arte, sino una emergencia gradual y múltiple.

En segundo lugar, el modelo de cooptación ofrece un marco para entender la relación entre continuidad y discontinuidad en la evolución del arte. El arte humano no es una novedad absoluta; se apoya en capacidades que compartimos con otros animales: la preferencia por ciertos estímulos visuales y auditivos, el comportamiento de juego, el uso de herramientas. Pero la irrupción de la cognición simbólica y el lenguaje transforma estas capacidades en algo radicalmente nuevo: un sistema de producción de significados que no tiene equivalente en el mundo animal.

En tercer lugar, el libro subraya la importancia de la interdisciplinariedad para abordar el origen del arte. Menninghaus integra la biología evolutiva, la arqueología, la antropología, la filosofía y la teoría literaria. Su enfoque es un ejemplo de cómo la investigación sobre el arte debe superar los compartimentos disciplinares para lograr una comprensión más rica y completa. Nuestra propia investigación, que integra neurociencia, filosofía, psicología y antropología, se inscribe en esta misma tradición.


Consideraciones finales: el arte como encuentro de fuerzas

El libro de Winfried Menninghaus ofrece una visión del arte que es, a la vez, humilde y ambiciosa. Humilde porque reconoce que no hay una única respuesta a la pregunta por el origen y la función del arte. Ambigua porque propone una síntesis novedosa que integra las distintas perspectivas en un marco común.

El arte, según Menninghaus, no es ni un instinto ciego ni una construcción cultural arbitraria. Es el resultado de la confluencia de varias fuerzas evolutivas, que se transforman al entrar en contacto con la capacidad humana de crear símbolos. El arte es, en este sentido, un encuentro: entre la biología y la cultura, entre la necesidad y el deseo, entre el cuerpo y la mente.

Desde nuestra investigación, añadimos que ese encuentro es posible porque el sistema nervioso humano es, en su función única, un dispositivo de integración. No hay contradicción entre las distintas funciones del arte porque todas ellas son expresiones de la misma dinámica S/Y/C. El arte nos ayuda a sobrevivir, a simbolizar y a completar sentidos. Y en esa triple dimensión reside su poder, su persistencia y su misterio.


Referencias bibliográficas

Mallo, B. (2023). La construcción neuro-simbólica. Una aproximación al funcionamiento del cerebro desde una perspectiva multidisciplinar [Tesis doctoral, Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea]. Repositorio ADDI. http://hdl.handle.net/10810/62701

Mallo, B. (2025). Arte y biología: Una aproximación neurofilosófica al origen de la experiencia estética. https://www.amazon.com/dp/B0E8Y5WZMK

Mallo, B. (2025). Art and biology: A neurophilosophical approach to the origin of aesthetic experience. https://www.amazon.com/dp/B0E8Y6C2XN

Mallo, B. (2026a). De la filosofía quirúrgica a la ley de coherencia biológica S/Y/C: Hacia una investigación sobre el origen del arte en la especie Homo. https://isbn.bibna.gub.uy/catalogo.php?mode=detalle&nt=57196

Mallo, B. (2026a). De la filosofía quirúrgica a la ley de coherencia biológica S/Y/C: Hacia una investigación sobre el origen del arte en la especie Homo [Versión Kindle]. https://www.amazon.com/dp/B0GYGTJD5C

Mallo, B. (2026b). From surgical philosophy to the law of biological coherence S/Y/C: Toward a study of the origin of art in the Homo lineage. https://isbn.bibna.gub.uy/catalogo.php?mode=detalle&nt=57197

Menninghaus, W. (2019). Aesthetics after Darwin: The multiple origins and functions of the arts (A. Berlina, Trad.). Academic Studies Press. (Obra original publicada en 2011)


Autor / Author


Bernabé Mallo
 Doctor en Filosofía – Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
 Investigador independiente en neurofilosofía, evolución humana y origen del arte.
 

Bernabé Mallo
 PhD in Philosophy – University of the Basque Country / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
 Independent researcher in neurophilosophy, human evolution, and the origin of art.

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