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sábado, 17 de octubre de 2026

El arte de ver como otros: perspectivismo amerindio y los límites de nuestra mirada

 

Bernabé Mallo

Doctor en Filosofía por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
Investigador en neurofilosofía, evolución humana y origen del arte. / PhD in Philosophy – University of the Basque Country (UPV/EHU)
Researcher in neurophilosophy, human evolution, and the origins of art.

 

Una reseña de "Cosmological Deixis and Amerindian Perspectivism" de Eduardo Viveiros de Castro (1998)


Introducción: cuando el jaguar nos ve como presa

Imaginemos por un momento que somos jaguares. No que pensamos como jaguares, sino que somos jaguares. En ese caso, según nos cuentan los pueblos amerindios de la Amazonía, veríamos a los humanos como nosotros vemos a los animales de caza: como presas. La sangre de un humano sería, para el jaguar, lo que la yuca fermentada es para nosotros: un alimento cotidiano, un sustento. Y lo más inquietante: el jaguar nos vería a nosotros como nosotros vemos a los monos o a los tapires.

Esta inversión de perspectivas no es una fantasía literaria. Es la base de una de las contribuciones más radicales a la antropología contemporánea: el perspectivismo amerindio, formulado por el antropólogo brasileño Eduardo Viveiros de Castro en un artículo publicado en 1998 en el Journal of the Royal Anthropological Institute bajo el título "Cosmological Deixis and Amerindian Perspectivism". La propuesta de Viveiros de Castro no solo transformó nuestra comprensión de las cosmologías indígenas; también plantea preguntas profundas sobre la naturaleza de la representación, la agencia y la relación entre humanos y no-humanos.

En esta reseña exploramos las ideas centrales del perspectivismo, sus implicaciones para una teoría del arte y la representación, y su conexión con nuestra investigación sobre el origen del arte y el modelo S/Y/C.


Multinaturalismo: el concepto que invierte el multiculturalismo

El punto de partida de Viveiros de Castro es una distinción aparentemente simple pero de consecuencias radicales. En la tradición occidental moderna, solemos hablar de multiculturalismo: una única naturaleza (la realidad física, regida por leyes universales) y múltiples culturas (las distintas formas de interpretarla, de darle significado). La diversidad está en las representaciones, no en lo representado.

El perspectivismo amerindio invierte esta relación. Viveiros de Castro propone el concepto de multinaturalismo: una única cultura (o, más precisamente, una única forma de ser sujeto, de tener intencionalidad y agencia) y múltiples naturalezas. Los distintos seres —humanos, jaguares, espíritus, plantas— comparten la misma condición de sujetos, pero habitan mundos distintos. Lo que cambia no es la interpretación de una realidad única, sino la realidad misma.

"El perspectivismo amerindio", escribe Viveiros de Castro, "no es un relativismo cultural, sino un multinaturalismo". No se trata de que cada cultura vea la misma cosa de manera diferente; se trata de que cada especie es un mundo diferente. Los jaguares son personas, pero su mundo es el mundo de los jaguares, donde los humanos son presas. Los espíritus son personas, pero su mundo es el mundo de los espíritus, donde la enfermedad y la muerte tienen otros significados.

Esta inversión tiene consecuencias profundas. El cuerpo, en el perspectivismo, no es una mera envoltura biológica, sino un conjunto de afectos, capacidades y hábitos que definen la perspectiva de cada ser. No vemos el mundo "desde fuera", como si fuéramos observadores neutrales; lo vemos "desde dentro" de nuestro cuerpo, con sus apetitos, sus miedos, sus deseos. El jaguar ve el mundo desde su cuerpo de jaguar; el humano, desde su cuerpo de humano.


La deixis cosmológica: cómo se habla desde una perspectiva

El concepto de deixis cosmológica, que da título al artículo, es la herramienta conceptual que Viveiros de Castro utiliza para analizar cómo se articulan estas perspectivas. La deixis, en lingüística, es el conjunto de recursos que permiten situar un enunciado en relación con el hablante: "yo", "aquí", "ahora". En el perspectivismo amerindio, la deixis se convierte en un dispositivo cosmológico: el "yo" no es una posición fija, sino una posición relacional que cambia según la especie y el contexto.

Los mitos amerindios están llenos de deícticos cosmológicos: expresiones como "en aquel tiempo", "nuestros antepasados", "los primeros". Pero estas expresiones no señalan un pasado cronológico; señalan un espacio de transformación, un "tiempo del mito" en el que las distinciones actuales entre especies no existían todavía. En el mito, los animales son personas, los humanos pueden transformarse en jaguares, los espíritus conversan con los vivos. El mito es el espacio donde las perspectivas se comunican, donde la deixis se vuelve fluida.

Esta fluidez tiene una consecuencia crucial para comprender el arte amerindio. Las representaciones visuales —pinturas corporales, diseños geométricos, figuras animales— no son meras ilustraciones de la realidad. Son índices de perspectivas: formas de mostrar cómo otro ser ve el mundo. Un diseño que representa un jaguar no es una copia de un jaguar; es una traducción de la mirada del jaguar, una forma de hacer visible su perspectiva.


El chamanismo como diplomacia cosmopolítica

Si el perspectivismo es la estructura profunda de las cosmologías amerindias, el chamanismo es su práctica concreta. El chamán es aquel que puede atravesar las perspectivas: es capaz de adoptar el punto de vista de los jaguares, de los espíritus, de los muertos. No en un sentido metafórico, sino en un sentido práctico: el chamán ve el mundo como lo ven los no-humanos, y desde esa visión actúa sobre el mundo.

El chamanismo, en la lectura de Viveiros de Castro, es una diplomacia cosmopolítica: una negociación con los otros seres del cosmos. Los chamanes no "creen" en los espíritus; tratan con ellos. Los ven, hablan con ellos, negocian con ellos. El chamanismo no es una creencia religiosa, sino una práctica de traducción entre mundos.

Esta idea tiene una resonancia profunda con nuestra investigación sobre el origen del arte. El chamanismo, como el arte, es una forma de hacer visible lo invisible, de mediar entre mundos, de traducir perspectivas. Los artistas paleolíticos que pintaban animales en las profundidades de las cuevas no estaban simplemente representando la fauna de su entorno; estaban, quizás, tratando de capturar algo de la agencia de esos animales, de su perspectiva, de su poder.


Conexión con la investigación sobre el origen del arte (S/Y/C)

El perspectivismo amerindio ofrece un marco conceptual que ilumina aspectos cruciales de la Ley de coherencia biológica S/Y/C que constituye el núcleo de nuestra investigación (Mallo, 2023, 2025, 2026a, 2026b). Sus conceptos de multinaturalismo, deixis cosmológica y chamanismo permiten releer el arte prehistórico no como un sistema de significados simbólicos, sino como un dispositivo de acceso a otras perspectivas.

La dimensión S (Supervivencia) se manifiesta en la función práctica del chamanismo y del arte perspectivista. El chamán no es un contemplativo; es un operador de supervivencia: negocia con los jaguares para que no ataquen al ganado, con los espíritus para que no causen enfermedades, con los muertos para que no perturben a los vivos. El arte, en el contexto perspectivista, tiene una función similar: no es un adorno, sino una herramienta de control del mundo. Las pinturas corporales no solo embellecen; protegen, transforman, vinculan. Los diseños geométricos no solo decoran; comunican, orientan, protegen.

La dimensión Y (Symbolon) se ilumina con el concepto de deixis cosmológica. El symbolon, en nuestra tesis, es el acto de reconocimiento mediante códigos compartidos. En el perspectivismo amerindio, el symbolon es multinatural: no hay un único código compartido, sino códigos que cambian según la perspectiva. El jaguar reconoce al humano como presa; el humano reconoce al jaguar como depredador. Ambos reconocen, pero desde códigos distintos. El arte perspectivista no busca una representación unívoca, sino una traducción entre códigos. Los diseños geométricos amerindios, por ejemplo, no representan animales de manera realista; representan las relaciones entre humanos y animales, las perspectivas que los vinculan.

La dimensión C (Completitud) se manifiesta en la búsqueda de integración cosmológica que caracteriza al chamanismo. El chamán no solo ve múltiples perspectivas; las integra en una visión coherente del cosmos. El mito no es una colección de historias inconexas; es un sistema que da sentido a las relaciones entre especies, a las transformaciones, a los ciclos. Esta integración es una forma de completitud: el cosmos se comprende como un todo interconectado, donde cada perspectiva tiene su lugar.

La Filosofía Quirúrgica nos invita a aplicar un corte analítico preciso al perspectivismo amerindio. No se trata de aceptar sin más la cosmología indígena, sino de reconocer que su estructura lógica —la inversión entre multiculturalismo y multinaturalismo— nos obliga a repensar nuestras propias categorías. La Filosofía Quirúrgica nos permite distinguir niveles: el nivel de la experiencia etnográfica (lo que los pueblos amerindios dicen y hacen), el nivel de la teoría antropológica (lo que Viveiros de Castro elabora a partir de esa experiencia), y el nivel de la filosofía comparada (lo que podemos aprender de esta comparación para pensar problemas universales sobre la representación, la agencia y la alteridad).


Crítica y recepción

El perspectivismo amerindio ha generado un intenso debate en la antropología contemporánea. Sus críticos, como Terence Turner, argumentan que Viveiros de Castro generaliza demasiado a partir de un conjunto limitado de etnias amazónicas, y que su modelo corre el riesgo de convertirse en una nueva ortodoxia que homogeneiza la diversidad de las cosmologías indígenas. Otros, como Marshall Sahlins, han señalado que el perspectivismo subestima la diversidad histórica de las sociedades amazónicas y su capacidad de transformación.

Por otro lado, el perspectivismo ha sido enormemente influyente en campos tan diversos como la arqueología, los estudios de ciencia y tecnología, la filosofía ambiental y los estudios posthumanistas. Ha inspirado nuevas investigaciones sobre ontologías relacionales, multiespecies y ecología política. Y ha tendido puentes entre la antropología y la filosofía, particularmente con las obras de Gilles Deleuze, o Bruno Latour.


Consideraciones finales: el arte como diplomacia de perspectivas

El artículo de Viveiros de Castro es una de esas contribuciones raras que transforman una disciplina al cambiar las preguntas fundamentales. Su propuesta de tomar en serio las cosmologías amerindias —no como creencias exóticas, sino como teorías rigurosas sobre la naturaleza de la realidad, la agencia y la representación— nos obliga a repensar nuestras propias categorías.

Para nuestra investigación sobre el origen del arte, el perspectivismo ofrece un complemento valioso a las perspectivas neurocientíficas y filosóficas que hemos explorado. El arte, en su origen, no fue solo una expresión simbólica o una respuesta estética; fue también —y quizás sobre todo— una herramienta de acceso a otras perspectivas. Las pinturas rupestres, los adornos corporales, las figurillas de marfil: todos ellos fueron índices de una mirada que buscaba capturar la agencia de los no-humanos, de los espíritus, de los muertos.

Pero el arte no es solo perspectivismo. Es también encuentro. La deixis cosmológica que Viveiros de Castro describe es un acto de traducción: el chamán traduce la perspectiva del jaguar para los humanos. El arte, en su origen, fue una diplomacia de perspectivas: una forma de negociar con lo otro, de hacer visible lo invisible, de traducir lo intraducible. Y en esa diplomacia, el arte cumple su función más profunda: la de conectar mundos que de otro modo permanecerían separados.

Viveiros de Castro nos enseñó a ver el mundo como una multiplicidad de perspectivas. Nosotros añadimos: el arte es el dispositivo que hace posible esa multiplicidad. Sin arte, no habría traducción; sin traducción, no habría encuentro; sin encuentro, el cosmos sería un monólogo. El arte es, en su raíz, el diálogo de las especies.


Referencias bibliográficas

López Mallo, J. B. (2023). La construcción neuro-simbólica. Una aproximación al funcionamiento del cerebro desde una perspectiva multidisciplinar [Tesis doctoral, Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea]. Repositorio ADDI. http://hdl.handle.net/10810/62701

López Mallo, J. B. (2025). Arte y biología: Una aproximación neurofilosófica al origen de la experiencia estética. https://www.amazon.com/dp/B0E8Y5WZMK

López Mallo, J. B. (2025). Art and biology: A neurophilosophical approach to the origin of aesthetic experience. https://www.amazon.com/dp/B0E8Y6C2XN

López Mallo, J. B. (2026a). De la filosofía quirúrgica a la ley de coherencia biológica S/Y/C: Hacia una investigación sobre el origen del arte en la especie Homo. https://isbn.bibna.gub.uy/catalogo.php?mode=detalle&nt=57196

López Mallo, J. B. (2026a). De la filosofía quirúrgica a la ley de coherencia biológica S/Y/C: Hacia una investigación sobre el origen del arte en la especie Homo [Versión Kindle]. https://www.amazon.com/dp/B0GYGTJD5C

López Mallo, J. B. (2026b). From surgical philosophy to the law of biological coherence S/Y/C: Toward a study of the origin of art in the Homo lineage. https://isbn.bibna.gub.uy/catalogo.php?mode=detalle&nt=57197

Viveiros de Castro, E. (1998). Cosmological deixis and Amerindian perspectivism. Journal of the Royal Anthropological Institute, *4*(3), 469–488. https://doi.org/10.2307/3034157


Autor / Author


Bernabé Mallo
 Doctor en Filosofía – Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
 Investigador independiente en neurofilosofía, evolución humana y origen del arte.
 

Bernabé Mallo
 PhD in Philosophy – University of the Basque Country / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
 Independent researcher in neurophilosophy, human evolution, and the origin of art.

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ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9002-9728
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viernes, 7 de agosto de 2026

El viaje humano: de la piedra de Makapansgat a los confines del cosmos

Bernabé Mallo

Doctor en Filosofía por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
Investigador en neurofilosofía, evolución humana y origen del arte. / PhD in Philosophy – University of the Basque Country (UPV/EHU)
Researcher in neurophilosophy, human evolution, and the origins of art.

Una reflexión sobre el origen del arte y la continuidad de la especie a la luz de Clottes, Menninghaus y Henshilwood


Introducción: una pregunta simple y compleja

¿Qué une a un australopiteco que recolecta una piedra con forma de rostro, a un artista paleolítico que se adentra en las profundidades de una cueva para pintar un bisonte, a un educador del antiguo Egipto que protege a los jóvenes con amuletos y enseñanzas, y a un astronauta contemporáneo que contempla la Tierra desde el espacio? La respuesta, quizás, es más simple de lo que parece: todos ellos son hijos de una misma especie, portadores de una misma herencia simbólica, movidos por una misma pulsión hacia la supervivencia, el significado y la totalidad.

Partamos de una experiencia vivida. Los pueblos guaraníes del Paraguay, como tantas otras culturas indígenas, demuestran un conocimiento extraordinario de su entorno natural y de sus posibilidades de supervivencia. Conocen las plantas, los animales, los ciclos, los peligros. Saben cómo moverse, cómo protegerse, cómo obtener recursos. Este conocimiento no es una excepción: es la norma en toda cultura humana que ha dependido directamente de su entorno. Los sistemas educativos del antiguo Egipto, por su parte, nos muestran otro aspecto de esta misma capacidad: la infancia era protegida mediante enseñanzas avanzadas y amuletos que las resguardaban de las amenazas del entorno . La supervivencia no era solo física, sino también simbólica.

Si el conocimiento del entorno genera confianza, y la confianza impulsa la exploración, entonces la historia de nuestra especie es la historia de una expansión continua. Conocemos nuestro entorno, nos sentimos seguros, y nos aventuramos a investigar otras tierras, otras culturas, otros mundos. Así fue en el pasado, y así sigue siendo hoy. La pregunta que nos planteamos es, por tanto, una pregunta sobre la continuidad de lo humano: ¿qué ocurrió para que un australopiteco llevara una piedra como Makapansgat hasta su hogar? ¿Qué ocurrió para que los artistas de Altamira o Lascaux pintaran animales en zonas de difícil acceso, casi escondidos? ¿Qué ocurrió para que los egipcios desarrollaran sistemas educativos tan avanzados? ¿Y qué ocurre hoy con los viajeros del espacio?


El enigma de Makapansgat: el primer gesto simbólico

El guijarro de Makapansgat, una piedra de jaspe rojizo de unos 260 gramos, fue encontrado en 1925 en una cueva de Sudáfrica, a varios kilómetros de su fuente natural más cercana . Sus marcas y desgastes naturales le dan un sorprendente parecido a un rostro humano. No fue tallado ni modificado por mano humana. Fue recolectado y transportado. ¿Por qué?

La respuesta, aunque incierta, es fascinante. Alguien —un australopiteco, quizás, o algún otro homínido temprano— vio en esa piedra algo más que una piedra. Vio un rostro. Y no solo lo vio: lo valoró lo suficiente como para llevarlo consigo, para hacerlo parte de su hogar, para conservarlo en un espacio habitado.

Este gesto, aparentemente trivial, es la primera evidencia de una capacidad que nos define como especie: la capacidad de reconocer símbolos, de ver más allá de la realidad inmediata, de atribuir significado a objetos que no tienen utilidad práctica. La piedra de Makapansgat no servía para cortar, ni para golpear, ni para protegerse. Servía para mirar. Y al mirarla, quien la encontró se veía a sí mismo reflejado en ella.

Los descubrimientos de Blombos Cave, con sus ocre grabados de más de 70.000 años de antigüedad, confirman que esta capacidad simbólica no fue un accidente aislado . Los patrones geométricos abstractos grabados en esas piezas no son representaciones de animales o personas. Son símbolos: convenciones arbitrarias creadas para expresar conceptos compartidos, cuyo significado se ha perdido pero cuya intención simbólica es indiscutible . Como señala Christopher Henshilwood, "estos hallazgos demuestran que el uso del ocre en el Middle Stone Age no era exclusivamente utilitario y, posiblemente, la transmisión y el intercambio del significado de los grabados dependía de un lenguaje plenamente sintáctico" .


El arte de las cuevas: ¿por qué esconder la belleza?

Si los grabados de Blombos nos muestran la capacidad de crear símbolos, las pinturas de Altamira y Lascaux nos muestran la capacidad de esconderlos. Los animales representados en estas cuevas no están en las entradas, ni en las zonas iluminadas. Están en las profundidades, en galerías estrechas, en lugares de difícil acceso . ¿Por qué?

Jean Clottes, en su artículo sobre la interpretación del arte prehistórico, revisa las principales teorías que han intentado responder a esta pregunta. La teoría del "arte por el arte", que veía en estas obras un mero entretenimiento o adorno, fue abandonada precisamente porque no podía explicar por qué se realizaban en lugares tan remotos y oscuros. La teoría de la magia simpática, que las interpretaba como rituales para asegurar el éxito en la caza, tampoco lograba dar cuenta de todas las evidencias: los animales representados no eran siempre los más cazados, y las figuras heridas o acribilladas son sorprendentemente raras.

La hipótesis más reciente, defendida por Clottes junto a David Lewis-Williams, es la del chamanismo paleolítico. Según esta interpretación, las cuevas profundas eran percibidas como el reino de los espíritus, como puertas al mundo sobrenatural. Adentrarse en ellas era, por tanto, una forma de viaje chamánico, una búsqueda de contacto con las fuerzas que regían el mundo. Las pinturas y grabados serían la materialización de las visiones obtenidas durante el trance, y los relieves naturales de las paredes —que podían evocar formas animales— serían utilizados deliberadamente para "liberar" a los espíritus de la roca .

Esta hipótesis ofrece una respuesta a las preguntas que nos planteábamos. Los animales representados no eran los más consumidos porque no eran objetos de caza, sino espíritus auxiliares: seres con los que el chamán se encontraba en sus visiones, y cuyo poder buscaba canalizar. La representación en zonas de difícil acceso no era un capricho, sino una necesidad: el viaje al mundo subterráneo era una metáfora del viaje al mundo de los espíritus, y la dificultad del acceso formaba parte del ritual. Las cuevas no eran escondites, sino santuarios: lugares donde la comunidad podía entrar en contacto con lo sagrado.


El viajero incansable: de Altamira al espacio exterior

Si el arte paleolítico era una forma de viaje espiritual, nuestra especie nunca ha dejado de viajar. Los homínidos que recolectaron la piedra de Makapansgat, los artistas que pintaron en las profundidades de las cuevas, los educadores que protegieron a los niños del antiguo Egipto, y los astronautas que hoy exploran el espacio comparten una misma característica: la insatisfacción con el presente, la necesidad de ir más allá, de explorar, de conocer, de trascender.

Esta pulsión viajera no es un accidente cultural. Es una consecuencia de nuestra capacidad simbólica, de nuestra capacidad de simbolizar lo que no está presente y de desear lo que aún no existe. El viajero espacial no es diferente del cazador paleolítico que se adentraba en una cueva oscura, ni del navegante polinesio que cruzaba el Pacífico en canoas, ni del explorador que cartografiaba continentes desconocidos. Todos ellos son portadores de la misma herencia: la capacidad de imaginar un más allá y de actuar para alcanzarlo.

La tecnología que posibilita estos viajes —desde las herramientas de hueso de Blombos hasta los cohetes espaciales— es también una manifestación de la misma capacidad simbólica . Las herramientas de hueso de Blombos, de unos 70.000 años de antigüedad, no son solo objetos útiles. Son productos de una secuencia de elecciones técnicas deliberadas, que requieren planificación, conocimiento y transmisión de saberes . Son, en este sentido, el equivalente paleolítico de una nave espacial: el resultado de una mente que piensa a largo plazo, que anticipa necesidades y que diseña soluciones para problemas futuros.


Hacia una síntesis: el arte como testimonio de la continuidad humana

Winfried Menninghaus, en su libro Aesthetics after Darwin, propone un modelo de "cooptación" para explicar el origen múltiple de las artes humanas . Según este modelo, el arte surgió cuando tres adaptaciones antiguas y en gran medida independientes —los sesgos sensoriales vinculados a la selección sexual, el comportamiento de juego y la tecnología— se unieron y fueron transformadas por las capacidades humanas de cognición simbólica y lenguaje. El arte, desde esta perspectiva, no es una adaptación específica para una función concreta, sino una nueva variante de comportamiento que emergió de la confluencia de varios factores evolutivos.

Este modelo se ajusta perfectamente a la continuidad que hemos trazado desde Makapansgat hasta la exploración espacial. La capacidad de reconocer un rostro en una piedra (sesgo sensorial), la curiosidad por explorar lo desconocido (comportamiento de juego), y la habilidad para fabricar herramientas que nos permitan llegar más lejos (tecnología) se combinaron con la capacidad simbólica para crear arte, para viajar, para educar, para trascender.

La pregunta que nos planteábamos al principio —qué une al australopiteco, al artista paleolítico, al educador egipcio y al astronauta— encuentra así una respuesta: todos ellos son manifestaciones de una misma función neuronal única, que hemos denominado S/Y/C:

  • S (Supervivencia): la necesidad de conocer el entorno, de protegerse, de asegurar la continuidad de la vida. El guaraní que conoce la selva, el egipcio que protege a sus hijos, el astronauta que mantiene su nave en funcionamiento: todos ellos están atendiendo a la supervivencia.

  • Y (Symbolon): la capacidad de crear y compartir símbolos, de atribuir significado a objetos y acciones. El australopiteco que ve un rostro en una piedra, el artista que pinta un bisonte en una cueva, el egipcio que fabrica un amuleto, el astronauta que planta una bandera en la Luna: todos ellos están creando symbolon.

  • C (Completitud): la pulsión hacia la totalidad, la necesidad de cerrar un ciclo, de alcanzar una meta. El viajero que se adentra en la cueva, el explorador que cruza el océano, el astronauta que llega al espacio: todos ellos están buscando la completitud, la sensación de haber llegado a algún lugar.


Consideraciones finales: la especie que no deja de viajar

La historia de nuestra especie es la historia de un viaje continuo. Comenzó con un paso vacilante fuera de África, continuó con la exploración de todos los continentes, y hoy nos lleva a los confines del sistema solar. Pero el viaje no es solo físico. También es espiritual, simbólico, interior. El arte, la religión, la filosofía, la ciencia y la tecnología son las diferentes formas que ha adoptado ese viaje.

La piedra de Makapansgat, las pinturas de Altamira, las herramientas de hueso de Blombos, los amuletos egipcios, y las naves espaciales actuales son todos hitos de un mismo camino: el camino de una especie que no se conforma con lo que tiene, que siempre quiere ir más allá, que nunca deja de preguntarse qué hay al otro lado.

Y en ese camino, lo que llevamos con nosotros es siempre lo mismo: nuestra capacidad de simbolizar, de crear significado, de buscar la totalidad. Eso es lo que nos hace humanos. Y eso es lo que, probablemente, seguirá acompañándonos mientras el viaje continúe.


Referencias bibliográficas

Clottes, J. (2003). De « l'art pour l'art » au chamanisme : l'interprétation de l'art préhistorique. La revue pour l'histoire du CNRS, (8). https://doi.org/10.4000/histoire-cnrs.553

Henshilwood, C. S., d'Errico, F., Marean, C. W., Milo, R. G., & Yates, R. (2001). An early bone tool industry from the Middle Stone Age at Blombos Cave, South Africa: Implications for the origins of modern human behaviour, symbolism and language. Journal of Human Evolution, 41(6), 631–678. https://doi.org/10.1006/jhev.2001.0515

Henshilwood, C. S., d'Errico, F., Yates, R., Jacobs, Z., Tribolo, C., Duller, G. A. T., Mercier, N., Sealy, J. C., Valladas, H., Watts, I., & Wintle, A. G. (2002). Emergence of modern human behavior: Middle Stone Age engravings from South Africa. Science, 295(5558), 1278–1280. https://doi.org/10.1126/science.1067575

Henshilwood, C. S., d'Errico, F., & Watts, I. (2009). Engraved ochres from the Middle Stone Age levels at Blombos Cave, South Africa. Journal of Human Evolution, 57(1), 27–47. https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2009.02.006

Mallo, B. (2023). La construcción neuro-simbólica. Una aproximación al funcionamiento del cerebro desde una perspectiva multidisciplinar [Tesis doctoral, Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea]. Repositorio ADDI. http://hdl.handle.net/10810/62701

Mallo, B. (2025). Arte y biología: Una aproximación neurofilosófica al origen de la experiencia estética. https://www.amazon.com/dp/B0E8Y5WZMK

Mallo, B. (2025). Art and biology: A neurophilosophical approach to the origin of aesthetic experience. https://www.amazon.com/dp/B0E8Y6C2XN

Mallo, B. (2026a). De la filosofía quirúrgica a la ley de coherencia biológica S/Y/C: Hacia una investigación sobre el origen del arte en la especie Homo. https://isbn.bibna.gub.uy/catalogo.php?mode=detalle&nt=57196

Mallo, B. (2026a). De la filosofía quirúrgica a la ley de coherencia biológica S/Y/C: Hacia una investigación sobre el origen del arte en la especie Homo [Versión Kindle]. https://www.amazon.com/dp/B0GYGTJD5C

Mallo, B. (2026b). From surgical philosophy to the law of biological coherence S/Y/C: Toward a study of the origin of art in the Homo lineage. https://isbn.bibna.gub.uy/catalogo.php?mode=detalle&nt=57197

Menninghaus, W. (2019). Aesthetics after Darwin: The multiple origins and functions of the arts (A. Berlina, Trad.). Academic Studies Press. (Obra original publicada en 2011)


Autor / Author


Bernabé Mallo
 Doctor en Filosofía – Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
 Investigador independiente en neurofilosofía, evolución humana y origen del arte.
 

Bernabé Mallo
 PhD in Philosophy – University of the Basque Country / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
 Independent researcher in neurophilosophy, human evolution, and the origin of art.

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domingo, 2 de agosto de 2026

De la magia al trance: el largo viaje hacia la interpretación del arte paleolítico

 

Bernabé Mallo

Doctor en Filosofía por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
Investigador en neurofilosofía, evolución humana y origen del arte. / PhD in Philosophy – University of the Basque Country (UPV/EHU)
Researcher in neurophilosophy, human evolution, and the origins of art.

Una reseña del artículo de Jean Clottes (2003): De «l'art pour l'art» au chamanisme: l'interprétation de l'art préhistorique


Introducción: el enigma de las cuevas profundas

¿Por qué nuestros antepasados del Paleolítico se adentraban en las profundidades de la tierra, en galerías oscuras y estrechas, para pintar y grabar animales que apenas podían verse? ¿Qué les impulsaba a dejar su huella en lugares donde la luz de las antorchas apenas alcanzaba a iluminar la roca, lejos de los hábitats y de la mirada cotidiana? La pregunta por el significado del arte prehistórico ha fascinado a investigadores durante más de un siglo, y las respuestas han sido tan variadas como las corrientes de pensamiento que las han generado.

Jean Clottes, uno de los prehistoriadores más destacados del mundo, ex Conservador General del Patrimonio del Ministerio de Cultura francés y director científico de los estudios de la cueva de Chauvet, publicó en 2003 un artículo en La revue pour l'histoire du CNRS que ofrece un recorrido magistral por la historia de las interpretaciones del arte paleolítico . En él, Clottes no solo revisa las principales teorías que se han sucedido desde el siglo XIX —el arte por el arte, el totemismo, la magia simpática, el estructuralismo— sino que también presenta la hipótesis que él mismo ha defendido junto al antropólogo sudafricano David Lewis-Williams: el chamanismo como marco explicativo para comprender el arte de las cavernas .

El artículo, a pesar de su brevedad, condensa décadas de reflexión y trabajo de campo. Clottes nos advierte desde el principio de las dificultades de interpretar un arte "fósil", cuyo significado último nos es inaccesible . Sin embargo, lejos del pesimismo de quienes recomiendan abandonar toda investigación sobre el significado, Clottes defiende que es posible alcanzar un cierto grado de comprensión utilizando tres tipos de argumentos: los que provienen del arte en sí mismo, los que derivan de su contexto arqueológico, y los que se apoyan en comparaciones etnológicas con sociedades tradicionales recientes que practican o practicaban el arte rupestre .


La insuficiencia de la mirada moderna: el "arte por el arte" y sus límites

La primera tentativa de explicación del arte paleolítico, surgida tras los descubrimientos de objetos decorados en la segunda mitad del siglo XIX, fue la teoría del "arte por el arte" . Los grabados y esculturas no tendrían otro propósito que adornar armas y herramientas, por el simple placer de hacerlo. Esta interpretación, sin embargo, reflejaba más las concepciones de la época —el anticlericalismo militante de algunos prehistoriadores y la idea del "buen salvaje" viviendo en un mundo de abundancia— que una aproximación rigurosa al fenómeno paleolítico.

Clottes señala que esta teoría fue abandonada porque no podía dar cuenta de las pinturas y grabados situados en las galerías profundas, lejos de los hábitats y de la vista . Si el arte hubiera sido solo un entretenimiento o una ornamentación, ¿por qué habrían de realizarse en lugares tan inaccesibles y oscuros? La teoría del "arte por el arte" también chocaba con la evidencia etnológica: en las sociedades tradicionales, el concepto de "arte" como actividad desinteresada y autónoma estaba ausente. Las imágenes se producían en el marco de la comunidad y con un propósito específico, no para el placer del autor ni la satisfacción de sus deseos personales.


Magia y totemismo: el arte como instrumento de supervivencia

A finales del siglo XIX y durante la primera mitad del XX, la interpretación dominante fue la magia simpática, desarrollada por Salomon Reinach y popularizada por el Abate Breuil y el Conde Bégouën . Esta teoría se basaba en la creencia de que existía una relación directa entre la imagen y el sujeto representado: actuando sobre la imagen se actuaba sobre el animal real. Las prácticas mágicas habrían tenido tres propósitos principales: asegurar el éxito en la caza, promover la fertilidad de las especies útiles y destruir a los animales peligrosos .

La hipótesis de la magia de la caza parecía explicar bien la presencia de animales heridos o atravesados por flechas, así como la ubicación de las figuras en lugares recónditos y a menudo de difícil acceso. Sin embargo, Clottes señala las contradicciones de esta teoría. Los animales marcados con heridas son raros, las escenas de apareamiento explícitas son escasas, y los restos de animales cazados en los hábitats no se corresponden con las especies más representadas en las paredes de las cuevas . Como señaló Claude Lévi-Strauss, algunos animales eran "buenos para comer" y otros "buenos para pensar", formando parte de un "bestiario" vinculado a tradiciones socio-religiosas . Además, la magia simpática no podía explicar la presencia de manos negativas, figuras humanas caricaturizadas o, sobre todo, las criaturas compuestas, esos seres monstruosos que no existen en la naturaleza y cuya destrucción o multiplicación no tendría sentido.

El totemismo, que propone una relación privilegiada entre un grupo humano y una especie animal o vegetal que lo caracteriza y venera, fue otra tentativa breve . Sin embargo, fue criticado porque algunos animales parecían estar golpeados por armas, lo que era incompatible con el respeto debido al tótem, y porque las mezclas de especies en cada cueva no se correspondían con la homogeneidad que cabría esperar de emblemas de clanes .


El estructuralismo: el arte como sistema binario

La segunda mitad del siglo XX estuvo marcada por el estructuralismo, cuyos principales exponentes en el estudio del arte paleolítico fueron Annette Laming-Emperaire y André Leroi-Gourhan . Frente al comparativismo etnológico, los estructuralistas propusieron un retorno a la cueva y a las obras, buscando en su distribución y asociaciones los principios de una gramática simbólica.

Leroi-Gourhan, mediante análisis estadísticos, concluyó que bisontes y caballos formaban la base del bestiario y ocupaban preferentemente los paneles centrales, mientras que los animales complementarios (cabras, ciervos) ocupaban un segundo lugar y los animales formidables (leones, osos) eran relegados a las profundidades. Los signos geométricos participarían de este simbolismo en un sistema binario donde animales y signos tendrían un valor masculino o femenino, opuesto y complementario .

Clottes señala que, a pesar de su fracaso como intentos de interpretación global, las teorías estructuralistas han influido profundamente en la investigación. La importancia de la cueva en las elecciones y los significados ya no puede cuestionarse; las distribuciones de dibujos según el relieve y la topografía se han convertido en elementos fundamentales de los estudios modernos . Sin embargo, las críticas han sido también contundentes: la tipología sexual de animales y signos se consideró demasiado subjetiva, y los esquemas propuestos por Leroi-Gourhan no resultaron aplicables a muchas cuevas descubiertas posteriormente .


El chamanismo: la hipótesis que integra arte, mente y paisaje

La hipótesis más reciente, y la que Clottes defiende junto a Lewis-Williams, es la del chamanismo paleolítico . Esta interpretación se apoya en la idea de que las religiones chamánicas, que cubren todo el norte del planeta y parte de América, son las religiones por excelencia de los pueblos cazadores-recolectores . Su antigüedad y su carácter cosmológico las convierten en un marco apropiado para comprender el arte paleolítico.

El chamanismo se caracteriza por una concepción de un cosmos complejo donde coexisten al menos dos mundos, y por la creencia de que algunas personas pueden, mediante el trance, entrar en contacto con el mundo espiritual para curar a los enfermos, mantener el equilibrio natural o asegurar el éxito en la caza . El chamán actúa como mediador entre el mundo real y el de los espíritus, a menudo con la ayuda de animales auxiliares.

Clottes y Lewis-Williams establecen una analogía entre el viaje subterráneo al fondo de las cuevas y el viaje chamánico al mundo de los espíritus . Los hombres del Paleolítico, al adentrarse en las profundidades, se aventuraban deliberadamente en el mundo sobrenatural. El medio subterráneo, con su oscuridad y silencio, favorecía la aparición de estados alterados de conciencia y alucinaciones . Las representaciones parietales serían, en este marco, la materialización de las visiones chamánicas.

Clottes identifica varios elementos del arte rupestre que apoyan esta hipótesis. Los animales, a menudo representados sin líneas de suelo ni respeto a la gravedad, flotan en las paredes como las visiones durante el trance. Los signos geométricos elementales, puntos, líneas, zigzags o retículas, se asemejan a los que se perciben en las distintas fases del trance chamánico . Los seres compuestos, animales y humanos mezclados, forman parte de ese mundo de visiones.

Pero quizás uno de los argumentos más potentes es la relación con los relieves naturales. Si se tiene la mente llena de imágenes de animales, un hueco en la roca subrayado con sombras evoca la grupa de un caballo o el lomo de un bisonte. ¿Cómo no creer entonces que los espíritus animales, encontrados en las visiones, no están ahí, medio liberados de la roca por la magia de la luz fluctuante de la antorcha, y listos para desaparecer en ella de nuevo? En unos pocos trazos, los artistas perpetuaban su poder.

Las grietas y huecos ofrecían fugas a las profundidades de la roca, donde se mantenían los espíritus. Los huesos clavados en las paredes, las huellas digitales y las manos negativas serían diferentes formas de establecer un contacto directo con las fuerzas subyacentes a la roca, quizás por parte de individuos no iniciados que participaban en el ritual . Las manos negativas, al fundirse con la pared, establecían una conexión metafórica con el mundo espiritual.

La hipótesis chamánica, como Clottes reconoce, ha sido ampliamente criticada. Se ha cuestionado la imposibilidad de conocer los significados, la falta de pruebas formales, la vanidad de las comparaciones etnológicas y el papel demasiado importante atribuido al trance . Sin embargo, Clottes defiende que la hipótesis chamánica, aprovechando los conocimientos previos, es la que actualmente explica mejor los datos disponibles sobre el arte de las cuevas y objetos del Paleolítico superior .


Conexión con la investigación sobre el origen del arte (S/Y/C)

El recorrido que Clottes traza por la historia de las interpretaciones del arte paleolítico resuena profundamente con la investigación que venimos desarrollando sobre el modelo S/Y/C del funcionamiento neuronal y la Ley de coherencia biológica (Mallo, 2023, 2025, 2026a, 2026b). Cada una de las teorías revisadas por Clottes ilumina un aspecto diferente de la función del arte, pero la hipótesis chamánica es la que más se aproxima a una comprensión integradora que conecta el arte con la mente, el cuerpo y el cosmos.

La dimensión S (Supervivencia) se manifiesta en todas las interpretaciones que ven en el arte una herramienta para la supervivencia, ya sea a través de la magia de la caza (para asegurar el alimento) o de la magia de la fertilidad (para garantizar la reproducción de las especies). El arte, en este sentido, es una extensión de la función homeostática: no solo ayuda a sobrevivir físicamente, sino que permite procesar y compartir experiencias, regular emociones y construir identidad grupal.

La dimensión Y (Symbolon) es central en el estructuralismo y, sobre todo, en la hipótesis chamánica. Los animales y los signos geométricos no son meras representaciones de la realidad, sino símbolos que remiten a un sistema de significado compartido. El symbolon es el puente entre el mundo interno y el mundo social, entre las visiones del chamán y la comunidad que las interpreta. La cueva, con su topografía y sus relieves, se convierte en un soporte simbólico donde el significado se encarna en la roca.

La dimensión C (Completitud) se manifiesta en la propia estructura de las cuevas y en la necesidad de cerrar un recorrido, de completar un ritual. La entrada a la cueva, el descenso a las profundidades y el retorno a la luz conforman un viaje que busca una totalidad, una coherencia. El arte parietal, al integrarse con la topografía de la cueva, no es una colección de figuras aisladas, sino parte de un todo que solo adquiere pleno sentido en su contexto.

La Filosofía Quirúrgica nos invita a aplicar un corte analítico preciso al artículo de Clottes. No se trata de elegir una de las teorías como la definitiva, sino de reconocer que cada una ha contribuido a delimitar el campo de lo posible. El arte paleolítico, como el arte en general, es un fenómeno complejo que no se agota en una única función o significado. La hipótesis chamánica tiene la virtud de integrar la dimensión psicofisiológica (el trance, la alucinación) con la dimensión cultural y simbólica, y con el contexto ecológico y social. Y es precisamente esa integración la que la convierte en el marco explicativo más fértil para nuestra investigación.


Consideraciones finales: la interpretación como proceso abierto

El artículo de Jean Clottes nos recuerda que la interpretación del arte paleolítico es una tarea que requiere humildad y, al mismo tiempo, audacia. Humildad para reconocer los límites de nuestro conocimiento, la distancia insalvable que nos separa de las mentes que crearon esas obras, y el carácter provisional de todas nuestras hipótesis. Audacia para no renunciar a comprender, para atrevernos a formular preguntas y proponer marcos interpretativos que den sentido a los datos disponibles.

Clottes nos muestra que la historia de las interpretaciones del arte prehistórico no es una historia de progreso lineal, sino de sucesivos cambios de paradigma, cada uno de los cuales ha iluminado algunos aspectos del fenómeno mientras dejaba otros en la sombra. El "arte por el arte", la magia simpática, el estructuralismo y el chamanismo no son tanto teorías falsas como perspectivas parciales, que han ido enriqueciendo nuestra comprensión a medida que avanzaban las técnicas de análisis y el conocimiento etnológico.

La hipótesis chamánica, defendida por Clottes y Lewis-Williams, representa quizás el intento más ambicioso de integrar los diferentes niveles de análisis: el neuropsicológico, el etnológico, el arqueológico y el simbólico. Su principal aportación es haber devuelto al arte paleolítico su dimensión de práctica encarnada, de experiencia vivida, de encuentro entre la mente humana y las fuerzas del mundo.

Y es precisamente esa dimensión la que conecta el arte paleolítico con el arte contemporáneo, y con nuestra investigación sobre el origen del arte en la especie Homo. El arte, desde sus primeras manifestaciones en las profundidades de las cuevas, no ha sido solo una forma de representar el mundo, sino una forma de transformarlo, de establecer un diálogo con lo sagrado, de explorar los límites de la experiencia humana.


Referencias bibliográficas

Clottes, J. (2003). De « l'art pour l'art » au chamanisme : l'interprétation de l'art préhistorique. La revue pour l'histoire du CNRS, (8). https://doi.org/10.4000/histoire-cnrs.553

Mallo, B. (2023). La construcción neuro-simbólica. Una aproximación al funcionamiento del cerebro desde una perspectiva multidisciplinar [Tesis doctoral, Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea]. Repositorio ADDI. http://hdl.handle.net/10810/62701

Mallo, B. (2025). Arte y biología: Una aproximación neurofilosófica al origen de la experiencia estética. https://www.amazon.com/dp/B0E8Y5WZMK

Mallo, B. (2025). Art and biology: A neurophilosophical approach to the origin of aesthetic experience. https://www.amazon.com/dp/B0E8Y6C2XN

Mallo, B. (2026a). De la filosofía quirúrgica a la ley de coherencia biológica S/Y/C: Hacia una investigación sobre el origen del arte en la especie Homo. https://isbn.bibna.gub.uy/catalogo.php?mode=detalle&nt=57196

Mallo, B. (2026a). De la filosofía quirúrgica a la ley de coherencia biológica S/Y/C: Hacia una investigación sobre el origen del arte en la especie Homo [Versión Kindle]. https://www.amazon.com/dp/B0GYGTJD5C

Mallo, B. (2026b). From surgical philosophy to the law of biological coherence S/Y/C: Toward a study of the origin of art in the Homo lineage. https://isbn.bibna.gub.uy/catalogo.php?mode=detalle&nt=57197


Autor / Author


Bernabé Mallo
 Doctor en Filosofía – Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
 Investigador independiente en neurofilosofía, evolución humana y origen del arte.
 

Bernabé Mallo
 PhD in Philosophy – University of the Basque Country / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
 Independent researcher in neurophilosophy, human evolution, and the origin of art.

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