domingo, 14 de junio de 2026

¿Qué es una obra de arte generada por IA? Una propuesta transdisciplinar

 

Bernabé Mallo

Doctor en Filosofía por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
Investigador en neurofilosofía, evolución humana y origen del arte. / PhD in Philosophy – University of the Basque Country (UPV/EHU)
Researcher in neurophilosophy, human evolution, and the origins of art.

Una reseña del artículo de Leonardo Arriagada (2025): Defining an AI-Generated Artwork: A Transdisciplinary Concept for Cognitive Science, Computer Science, and Art Theory


Introducción: la torre de Babel de la inteligencia artificial

Una obra generada por inteligencia artificial es, para un informático, un conjunto de salidas probabilísticas de una red neuronal. Para un psicólogo cognitivo, un estímulo que provoca ciertas respuestas en el espectador. Para un teórico del arte, un objeto que desafía las categorías tradicionales de autoría, intencionalidad y creatividad. Cada disciplina habla su propio lenguaje, y el resultado es a menudo una torre de Babel donde la comunicación es difícil y la colaboración, casi imposible.

Leonardo Arriagada, en un artículo publicado en 2025 en la revista Calle 14: Revista de Investigación en el Campo del Arte, aborda precisamente este problema . Su objetivo es ambicioso: desarrollar una definición transdisciplinar de obra de arte generada por IA que sirva como puente conceptual entre la ciencia cognitiva, la informática y la teoría del arte.

La propuesta de Arriagada se articula en torno a tres elementos esenciales: (1) la producción autónoma por parte de la IA de una idea o artefacto nuevo y sorprendente; (2) la existencia de un mecanismo de evaluación interno al propio sistema; y (3) la consideración de ese producto como candidato a la apreciación por parte de una audiencia humana.

Esta definición, como veremos, no está exenta de problemas filosóficos, pero tiene el mérito de ofrecer un punto de partida común para disciplinas que a menudo hablan sin entenderse. Desde la perspectiva de nuestra investigación sobre el modelo S/Y/C y la Filosofía Quirúrgica, el análisis de Arriagada resulta especialmente valioso porque nos obliga a precisar qué entendemos por "autonomía", "evaluación" y "apreciación" en el contexto del arte generado por máquinas.


¿Por qué necesitamos una definición transdisciplinar?

Arriagada parte de una constatación: la literatura sobre arte generado por IA es abundante, pero fragmentada . Los informáticos se centran en los aspectos técnicos de los algoritmos generativos (redes generativas antagónicas, transformadores, modelos de difusión). Los psicólogos cognitivos estudian cómo los espectadores perciben y valoran estas obras. Los teóricos del arte debaten sobre si la IA puede ser considerada autora o si sus productos merecen el estatus de arte.

El problema no es solo académico. Tiene implicaciones prácticas para la atribución de derechos de autor, la evaluación crítica, la conservación y la comercialización de estas obras. Sin un lenguaje común, los desacuerdos son inevitables y las oportunidades de colaboración interdisciplinar se pierden.

La propuesta de Arriagada no pretende ser la definición definitiva, sino una herramienta heurística que permita a investigadores de diferentes campos dialogar sobre un terreno común. Su enfoque es pragmático: no se pregunta qué es el arte en esencia, sino qué características debe reunir un objeto generado por IA para ser considerado un candidato legítimo a la apreciación artística.


Los tres elementos de la definición

Arriagada propone que una obra de arte generada por IA debe cumplir tres condiciones .

1. Producción autónoma de novedad

El primer elemento es que la IA debe producir algo nuevo y sorprendente de manera autónoma. Esto excluye los casos en los que el sistema se limita a reproducir o combinar patrones existentes sin generar verdadera novedad. También excluye los casos en los que el control humano es tan directo que la IA actúa como una mera herramienta, no como un agente.

La noción de "autonomía" es aquí clave, pero también problemática. ¿Cuán autónoma debe ser la IA? ¿Basta con que no haya intervención humana en el momento de la generación, o es necesario que el sistema haya aprendido sus criterios por sí mismo sin supervisión? Arriagada no ofrece una respuesta definitiva, pero señala que el grado de autonomía puede variar y que esta variabilidad debería ser objeto de estudio empírico.

2. Mecanismo de evaluación interno

El segundo elemento es que la IA debe incorporar un mecanismo de evaluación interno. No basta con que genere algo nuevo; el sistema debe ser capaz de evaluar sus propias producciones, de discriminar entre resultados exitosos y fallidos, de seleccionar aquellos que merecen ser presentados a la audiencia humana.

Este mecanismo puede ser explícito (por ejemplo, una función de pérdida que penaliza ciertas salidas) o implícito (por ejemplo, las propias estadísticas del modelo). Pero sin algún tipo de evaluación interna, la generación sería ciega, y el resultado, un mero producto del azar.

La inclusión de este elemento es interesante porque introduce una forma de intencionalidad débil en la IA. El sistema no tiene conciencia ni propósitos, pero su arquitectura incorpora criterios de valor que guían su producción. Esto la acerca, aunque sea vagamente, a la noción de "juicio" que en los humanos acompaña a la creatividad.

3. Candidato a la apreciación humana

El tercer elemento es que el producto generado por la IA debe ser considerado un candidato a la apreciación por parte de una audiencia humana. Aquí Arriagada introduce un factor social e institucional. No basta con que la IA produzca algo novedoso y lo evalúe internamente. Es necesario que ese algo sea presentado a humanos que puedan apreciarlo, interpretarlo, valorarlo.

Este elemento reconoce que el arte es, en parte, una institución social. Una obra generada por IA que permanece en el disco duro de un ordenador sin que nadie la vea no es arte, del mismo modo que un readymade de Duchamp no sería arte si nadie lo hubiera exhibido en una galería. La apreciación humana es el acto que completa el circuito, que convierte un artefacto técnico en un objeto estético.


Fortalezas y debilidades de la propuesta

La definición de Arriagada tiene varias fortalezas. En primer lugar, es operativa: proporciona criterios que pueden ser aplicados empíricamente para clasificar casos concretos. En segundo lugar, es inclusiva: no excluye a priori ningún tipo de técnica o estilo, siempre que cumpla las tres condiciones. En tercer lugar, es transdisciplinar: ofrece un lenguaje común para informáticos, psicólogos y teóricos del arte.

Sin embargo, también presenta debilidades importantes. La más evidente es que la definición depende de nociones ("novedad", "sorpresa", "autonomía", "apreciación") que son ellas mismas controvertidas y requieren ulterior precisión. ¿Qué cuenta como "sorpresa" para una máquina? ¿Cómo medimos la "autonomía"? ¿Quién decide qué es "digno de apreciación"?

Además, la definición no aborda directamente la cuestión de la intencionalidad en el sentido filosófico fuerte. Un sistema puede tener un mecanismo de evaluación interna sin que haya nadie "dentro" que realmente juzgue o valore nada. La evaluación es una función, no una experiencia. Y esa distancia entre función y experiencia es, como hemos visto en otras reseñas, crucial para distinguir el arte humano del arte de máquina.


Conexión con la investigación sobre el origen del arte (S/Y/C)

El análisis de Arriagada resuena profundamente con la investigación que venimos desarrollando sobre el modelo S/Y/C del funcionamiento neuronal y la Ley de coherencia biológica. Su definición transdisciplinar puede reinterpretarse a la luz de nuestras tres dimensiones.

La dimensión S (Supervivencia) nos recuerda que la apreciación humana del arte no es un acto puramente cognitivo, sino que está enraizada en necesidades homeostáticas. Cuando un espectador humano "aprecia" una obra generada por IA, su cerebro está procesando estímulos que le generan placer, activación, curiosidad o emoción. Ese procesamiento es real, aunque la obra haya sido hecha por una máquina. La definición de Arriagada, al incluir la "apreciación humana", reconoce implícitamente esta dimensión.

La dimensión Y (Symbolon) es central para entender el salto entre la evaluación interna de la IA y la apreciación humana. La IA puede tener mecanismos de evaluación que son funciones matemáticas, pero no symbolon: no hay reconocimiento compartido, no hay significado emergente de un encuentro entre subjetividades. La apreciación humana, en cambio, es siempre simbólica: vemos la obra, la interpretamos, la conectamos con nuestra historia personal y cultural. Eso es algo que la IA, por sí misma, no puede generar. El symbolon —el acto de reconocimiento mediante códigos compartidos— es patrimonio de la subjetividad encarnada.

La dimensión C (Completitud) apunta a la necesidad humana de cerrar formas, de encontrar coherencia. Cuando apreciamos una obra, buscamos en ella una totalidad que nos satisfaga. La IA puede generar objetos formalmente cerrados, pero no experimenta la pulsión hacia la completitud. Su "evaluación interna" es un cálculo, no un anhelo.

La Filosofía Quirúrgica nos invita a aplicar un corte analítico preciso a la definición de Arriagada. No se trata de rechazarla, sino de distinguir niveles. En el nivel de la producción técnica, la definición es útil: permite identificar qué objetos generados por IA merecen ser considerados candidatos a la apreciación artística. En el nivel de la experiencia estética plena, sin embargo, la definición es insuficiente, porque no capta lo que la apreciación humana tiene de encarnado, simbólico y anhelante.

Arriagada ofrece una herramienta para tender puentes entre disciplinas. Eso es valioso. Pero para comprender el arte en su origen y en su función, necesitamos algo más: una teoría de la subjetividad encarnada, de la intencionalidad vivida, de la pulsión hacia el sentido. Eso es lo que nuestra investigación intenta aportar, con el symbolon como concepto central.


Implicaciones para la investigación futura

El artículo de Arriagada abre varias líneas para la investigación futura . En primer lugar, sugiere que la definición propuesta debería ser aplicada a diversos tipos de obras de arte generadas por IA para evaluar su alcance y sus límites. No es lo mismo una imagen generada por una red neuronal que un texto poético producido por un modelo de lenguaje, o una sinfonía compuesta por un sistema autónomo. La definición debería ser capaz de abarcarlos a todos, o de ajustarse para hacerlo.

En segundo lugar, Arriagada señala que la definición tiene implicaciones para las prácticas artísticas . Si los artistas humanos empiezan a colaborar con sistemas de IA que cumplen las tres condiciones, ¿cómo cambia su forma de trabajar? ¿Siguen siendo ellos los autores, o la autoría se distribuye? ¿Qué ocurre con la noción de "estilo" o "voz" cuando la máquina puede imitar cualquier estilo?

Estas preguntas no tienen respuesta fácil, y la definición de Arriagada no pretende resolverlas. Su contribución es más modesta pero igualmente valiosa: proporcionar un terreno común para que investigadores de diferentes disciplinas puedan empezar a dialogar. Y ese diálogo, como sabemos, es la condición de posibilidad de cualquier avance significativo.


Consideraciones finales: la necesidad de un lenguaje común

El artículo de Leonardo Arriagada nos recuerda que, en un campo tan novedoso y controvertido como el arte generado por IA, el primer desafío no es responder preguntas, sino formularlas bien. Y para formularlas bien, necesitamos conceptos claros y compartidos. Su propuesta de una definición transdisciplinar es un paso en esa dirección.

Desde nuestra perspectiva, esa definición es útil pero incompleta. Útil porque permite la comunicación entre la ciencia cognitiva, la informática y la teoría del arte. Incompleta porque no capta la dimensión encarnada de la experiencia estética humana. La IA puede producir objetos que cumplan los tres criterios de Arriagada, pero esos objetos, cuando son apreciados por un humano, adquieren un significado que no está en la máquina, sino en el encuentro entre la obra y una subjetividad viva.

El origen del arte, en la especie Homo, no fue la producción de objetos novedosos ni la evaluación interna de sistemas autónomos. Fue la necesidad de expresar, de comunicar, de compartir lo que se siente —fue la necesidad de symbolon. Esa necesidad sigue siendo, hoy, lo que define lo humano frente a lo artificial. Y mientras no olvidemos eso, podremos usar la IA como herramienta sin confundirla con la fuente.


Referencias bibliográficas

Arriagada, L. (2025). Defining an AI-generated artwork: A transdisciplinary concept for cognitive science, computer science, and art theory. Calle 14: Revista de Investigación en el Campo del Arte, 20(38), 95–109. https://doi.org/10.14483/21450706.21009

Mallo, B. (2023). La construcción neuro-simbólica. Una aproximación al funcionamiento del cerebro desde una perspectiva multidisciplinar [Tesis doctoral, Universidad del País Vasco - Euskal Herriko Unibertsitatea]. Repositorio ADDI. http://hdl.handle.net/10810/62701

Mallo, B. (2026a). De la filosofía quirúrgica a la ley de coherencia biológica S/Y/C: Hacia una investigación sobre el origen del arte en la especie Homo. Lopez Mallo, Javier Bernabé. https://isbn.bibna.gub.uy/catalogo.php?mode=detalle&nt=57196

Mallo, B. (2026a). De la filosofía quirúrgica a la ley de coherencia biológica S/Y/C: Hacia una investigación sobre el origen del arte en la especie Homo [Versión Kindle]. Amazon. https://www.amazon.com/dp/B0GYGTJD5C

Mallo, B. (2026b). From surgical philosophy to the law of biological coherence S/Y/C: Toward a study of the origin of art in the Homo lineage. Lopez Mallo, Javier Bernabé. https://isbn.bibna.gub.uy/catalogo.php?mode=detalle&nt=57197

Mallo, B. (2026b). From surgical philosophy to the law of biological coherence S/Y/C: Toward a study of the origin of art in the Homo lineage [Kindle edition]. Amazon. https://www.amazon.com/dp/B0GY89SZS1


 

Autor / Author


Bernabé Mallo
 Doctor en Filosofía – Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
 Investigador independiente en neurofilosofía, evolución humana y origen del arte.
 

Bernabé Mallo
 PhD in Philosophy – University of the Basque Country / Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU)
 Independent researcher in neurophilosophy, human evolution, and the origin of art.

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